Decálogo ético para un medio de comunicación efímero en redes sociales

Pública

El presente decálogo establece el marco ético y deontológico que orienta la actividad de un medio de comunicación de carácter efímero que opera íntegramente en redes sociales. Su finalidad es garantizar un ejercicio periodístico responsable, transparente y coherente con los principios fundamentales de la profesión, adaptados a un ecosistema digital marcado por la inmediatez, la interacción constante y la circulación acelerada de contenidos. Este código se concibe como una herramienta viva, sujeta a revisión periódica, que refuerza la confianza social y el compromiso con el interés público.

1. Veracidad y rigor informativo

El medio se compromete a verificar de forma sistemática la información antes de su publicación, incluso en contextos de alta presión temporal. La rapidez propia de las redes sociales no justificará la difusión de contenidos inexactos, incompletos o descontextualizados. La veracidad prevalecerá siempre sobre la viralidad.

2. Transparencia y rendición de cuentas

El medio informará de manera clara sobre su modelo de financiación, sus fuentes de ingresos y posibles vínculos con anunciantes, plataformas u otros actores que puedan generar conflictos de interés. Asimismo, asumirá públicamente los errores cometidos, los corregirá con rapidez y explicará las decisiones editoriales cuando estas sean cuestionadas por la audiencia.

3. Perspectiva de género e inclusión

El tratamiento informativo incorporará de forma transversal una perspectiva de género, promoviendo la igualdad y evitando cualquier forma de discriminación o estereotipación hacia las mujeres y las personas LGTBIQ+. El medio velará por una representación plural, respetuosa y no sensacionalista, contribuyendo a la construcción de narrativas inclusivas y socialmente responsables.

4. Prevención y gestión del discurso de odio

El medio no generará, amplificará ni legitimará discursos de odio. Establecerá criterios claros para la moderación de comentarios y la gestión de comunidades digitales, eliminando contenidos que inciten a la violencia, la discriminación o el acoso. En el tratamiento informativo de estos fenómenos, se evitará su trivialización o espectacularización.

5. Protección de las fuentes y de la privacidad

Se garantizará la confidencialidad de las fuentes, especialmente cuando su seguridad o bienestar pueda verse comprometido. El medio respetará la privacidad de las personas, evitando la difusión de datos personales innecesarios, incluso cuando estos sean accesibles públicamente en redes sociales.

6. Salud mental como principio editorial

La salud mental será un eje prioritario tanto en la organización interna del medio como en el tratamiento informativo de los contenidos. Se evitarán enfoques sensacionalistas, estigmatizantes o frívolos, especialmente al dirigirse a audiencias jóvenes. El medio promoverá narrativas responsables que fomenten la comprensión, el acompañamiento y la reducción del estigma.

7. Uso responsable de la inteligencia artificial

El medio definirá de forma explícita los usos permitidos de la inteligencia artificial, limitándolos a tareas de apoyo y nunca a la sustitución del criterio periodístico. Se informará de manera transparente cuando se utilicen herramientas automatizadas en la producción, edición o difusión de contenidos, y se rechazará cualquier uso que pueda inducir a engaño.

8. Participación ética de la audiencia

La interacción con la comunidad se basará en el respeto, la escucha activa y la corresponsabilidad. El medio habilitará canales claros para recibir comentarios, quejas y sugerencias, y establecerá procedimientos transparentes para su gestión, fomentando una participación constructiva en el debate público.

9. Regulación interna y responsabilidad profesional

El medio contará con mecanismos internos de supervisión que garanticen el cumplimiento del presente código. Se promoverá una cultura profesional basada en la ética, el cuidado del equipo y la mejora continua, asegurando condiciones laborales que favorezcan la calidad informativa y el bienestar de la redacción.

10. Gamificación ética y compromiso con el interés público

Las estrategias de gamificación se utilizarán únicamente como herramientas de participación y fidelización, sin distorsionar la información ni trivializar contenidos de interés público. El entretenimiento no prevalecerá sobre la función informativa ni comprometerá los principios éticos y deontológicos del periodismo.

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